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Investigación oceanográfica en Chicxulub, un reto hacia la búsqueda de la antigüedad del Universo

por Ariadne GALLARDO FIGUEROA

(Ariadne GALLARDO FIGUEROA es Comunicadora Social y Reportera de Radio especializada en entrevistas sobre Ciencia y Tecnología)


La labor de los geofísicos, al unirse a diversas disciplinas científicas, permiten que descubramos de alguna u otra forma nuevos horizontes de la ciencia, el proceso de investigación científica es un camino donde la tenacidad y el acopio de información redunda en descubrimientos importantes para el desarrollo de la ciencia; el conocimiento nos impulsa a preguntarnos, ¿cuál es el papel que tenemos en el planeta que habitamos, qué tan azarosa ha sido nuestra llegada y de qué forma podemos reconocernos como parte del universo? Llegar a las respuestas de estas complejas preguntas no es tan sencillo, pero siempre hay una forma de comenzar…

Corría el año de 1953 los físicos Maurice Ewing y Bruce Charles Heezen descubrieron la existencia de un cañón adyacente a una cordillera ya conocida, existente en el fondo de los océanos, que rodeaba toda la tierra. El cañón parecía romper la corteza terrestre en unas placas que parecían haber estado previamente juntas: eran las que se llamaron placas tectónicas, asociadas a la deriva y formación de los continentes.

Ahora con el paso del tiempo se encuentra en aguas yucatecas un navío de exploración oceanográfica que lleva el nombre del físico Maurice Ewing, como parte de un homenaje a su trayectoria. Es la comunidad científica internacional quien auspicia junto al apoyo de la UNAM los trabajos que se realizan en dicha embarcación, al respecto nos habla Michael Rawson, coordinador ambiental y de seguridad marina de la universidad de Columbia en New York, con quien tuve la oportunidad de sobrevolar el área de trabajos del barco, en un cuadriplaza operado por el piloto Pedro Martínez.

Platiquemos un poco respecto a su labor en esta gran empresa científica:

Sin duda hemos luchado por cumplir con todas las normativas que el gobierno ha solicitado, es verdaderamente interesante formar parte de este equipo que ha puesto la mirada en tierras yucatecas, gracias a este particular cráter que forma parte de las expectativas de muchos científicos de diferentes disciplinas. Hemos contado con el apoyo decidido de las autoridades de la Entidad y esto ha redundado en beneficio de la investigación que se realiza.

Es una tarea ardua y minuciosa el recorrer el cielo sobre mar adentro, por espacio de cuatro horas con afán de verificar que no hay delfines a la vista, la vida marina es responsabilidad de todos y de esto son concientes los científicos que laboran en la embarcación, -comenta Michael Rawson-.

Ubicación del cráter en las inmediaciones de la costa en Chicxulub, puerto.

En coordinación con geofísicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se realizan estudios en el cráter de Chicxulub Puerto, que un meteorito produjo hace 65 millones de años.


Modelo creativo del impacto. Cortesía de la revista Desarrollo e Investigación

Los científicos investigarán el cráter, a un kilómetro de profundidad, se estima que fue esta la fuerza del impacto producido por el choque del meteorito. Los estudios se centrarán en pruebas sísmicas de la corteza terrestre y estructura del cráter.


Profesor Michael Rawson de la Universidad de Columbia en New York y
el Dr. Luís Antonio René Capurro Filograsso oceanógrafo del Cinvestav, unidad Mérida

Dentro de esta acuciosa labor podemos notar que diferentes disciplinas científicas están interesadas en los descubrimientos que arroje la investigación del barco Maurice Ewing, como por ejemplo los argumentos del jefe del departamento de recursos del mar del Cinvestav, unidad Mérida Daniel Robledo Ramírez, argumenta desde una diferente óptica su interés en la labor del barco de investigación oceanográfica Maurice Ewing, al señalar que a partir de los estudios que arroje la investigación sobre las condiciones estructurales del cráter de Chicxulub y su ángulo de penetración, esto permitirá en el futuro conocer las condiciones del manto marino, tanto a la comunidad científica, como a toda persona que requiera información en tal sentido, puesto que quedará el registro en el Banco Regional de Datos Costeros y, abunda sobre el particular tema al señalar que es uno de los cráteres mejor preservados en el mundo entero, sin embargo a él como biólogo marino le interesan aspectos muy específicos, como lo son la capa de carbonatos terciarios que forman el sedimento que alberga en perfectas condiciones al cráter del Chicxulub.

Abunde un poco sobre los procedimientos técnicos que detectarían asuntos de interés a investigadores de su área Dr. Daniel Robledo:

Por su puesto, por medio de la investigación sísmica que realiza el barco Maurice Ewing, se podrán conocer los mecanismos de deformación y parámetros físicos por impacto que permiten conocer la naturaleza y dimensiones del entorno con diversidad en cuanto a fauna marina, la cual está siendo evaluada y detectada con binoculares reticulados, 7 X 50 y sofisticados equipos de hidrofonos que pueden predecir el acercamiento de animales marinos en 3.5 kilómetros del área de trabajo.

Conocer el relieve del fondo marino es posible gracias al equipo de este sofisticado buque exploratorio, cuyas ecosondas, tanto el perfilador de subsuelo de baja energía, como el sonar de barrido lateral. Recordó las palabras del científico oceanógrafo de origen argentino Luis Capurro Filograsso, quien fuera colega del connotado hombre que ahora da nombre a la embarcación, al señalar que planear el futuro uso del suelo marino, involucra una cantidad exorbitante de gastos y al tener por todo un mes a un navío que está trabajando con un auspicio de 70 mil dólares diarios, cada dato que arroje será aprovechado al máximo y no solo quedará en las arcas de la comunidad científica internacional, sino en manos de mexicanos que laboran y creen en el suelo que pisan.


Vista aérea de el Puerto de altura en Progreso, Yucatán

Por su parte el geofísico Mario Rebolledo Vieyra que labora para el Centro de Estudios del Agua en Quintana Roo, ha seguido muy de cerca esta investigación al doctorarse en la UNAM y ser uno de los científicos que ha puesto su mirada e investigaciones en Yucatán desde hace 15 años, tiempo aproximado en el cual se comenzaron los estudios sobre el mencionado cráter.

Háblenos de esta mirada retrospectiva:

Pese al ruido que se ha generado respecto a las intenciones de la labor emprendida por el Maurice Ewing, debo decirle que en 1996, se hicieron los primeros trabajos de exploración, sin que fueran percibidos por la comunidad no científica, ahora lo medios difunden de forma más intensa y eso cambia la perspectiva de el trabajo que se hace, pero como le decía en 1994 se perforaron 8 pozos como parte de la labor de inicio en el cráter, vuelos de investigación geofísica, trabajo de laboratorio, sondeos electromagnéticos del año 1992-98, finalmente se efectúo la perforación de un pozo profundo en Yaxcopoil entre el invierno del 2001 al 2002, cuyos resultados arrojaron datos muy interesantes, lo cual nos llevo a Francia a un congreso internacional donde los investigadores mexicanos, dieron la pauta en cuanto a la atención en investigaciones geofísicas, ante científicos de diversas latitudes del planeta. Lo cual denota que no hay improvisación en esta labor de estudio, que va teniendo diferentes etapas de progreso exploratorio. Lo señalo puesto que en algunos medios se ha llegado a abordar el tema del cráter con argumentos tendenciosos.

Mario Rebolledo Vieyra argumenta que hay diferentes tipos de cráteres, que son de impacto, no llegan a más de 150 reconocidos por los científicos de estos surgen dos clasificaciones generales, los cráteres simples, que tienen la forma de un tazón, o parábola, puedo mencionar a uno de los más famosos que se encuentra en Arizona cuyo diámetro aproximado es de 2 kilómetros, precisamente se llama el cráter del meteoro la otra clasificación engloba a los cráteres complejos, como lo es el de Chicxulub, otro que se encuentra en Sudáfrica y uno más en Canadá. El problema con estos dos últimos es que geológicamente son muy viejos, cerca de mil 800 millones de años de antigüedad.


Mario Rebolledo Vieyra, geofísico Centro
de investigaciones Científicas de Yucatán

¿Díganos una de las características que lo hacen tan interesante?

Ante todo que está muy bien preservado, aparte de ser joven en comparación a los demás que mencioné pero algo importante es su forma y dimensiones, es un cráter de 200 kilómetros de diámetro, su complejidad reside en no tener la forma de un tazón, sino una distinta que podría describir como una serie de anillos concéntricos, el símil perfecto sería imaginarlo como cuando uno lanza una piedra en el agua y se forman este tipo de anillos y una protuberancia central, que en geofísica se le llama elevación estructural central. Actualmente se encuentra cubierto por 2 a 3 mil metros de sedimentos, esto sin duda ha colaborado en su preservación, pese a encontrarse bajo agua. Pero con mediciones de gravimetría como las que emplea el Maurice Ewing, hemos logrado determinar estos detalles que menciono.

¿En que otro sitio hay cráteres con tales características?

En la luna, uno de ellos del cual incluso se pueden conseguir fotografías es Copernicus, de 93 Km. de diámetro, es el prototipo de los cráteres complejos. Para todos los cráteres lunares con un diámetro superior a 15 Km. existen ciertas características comunes: paredes internas terraceadas o semiderrumbadas, suelos relativamente planos y picos centrales:


Cráter Copernicus en la superficie lunar, un símil del Cráter ubicado en Chicxulub, Yucatán

-La imagen fue obtenida el 18 de octubre de 2003 a las 04h33m Tiempo Universal desde el Observatorio Ludiver (en Normandía, Francia) El telescopio Cassegrain tiene una apertura de 600mm (24”)y una relación focal de 16. Se utilizó un filtro infrarrojo y una cámara TouCam Pro en modo blanco y negro. La calidad de la atmósfera (seeing) era de 7/10 en la escala Pickering. Fue procesada con el programa IRIS (freeware) registrando 400 cuadros, con adición y aplicación de filtro vancittert. El sur está arriba-.

Ahora que tenemos una idea más concreta de la estructura del cráter que estudia el Maurice Ewing, preguntamos al geofísico que sucedería ante la posibilidad de encontrarse con un fragmento del meteorito que impacto en esta área de Yucatán, él nos responde:

Sin ánimo de adelantarme a los acontecimientos, sin duda alguna el encuentro con un fragmento de este tipo, es parte de la tenaz búsqueda científica, su hallazgo redundaría en el encuentro de un compuesto de los más antiguos del universo y en consecuencia él nos daría respuesta al origen del mismo; puedo comentar que uno de los meteoritos más estudiados en el mundo es el denominado Allende, que fuera encontrado en territorio nacional, precisamente en Chihuahua, sin embargo su impacto y dispersión ha permitido localizarlo en diferentes partes del orbe y sin duda se le reconoce como parte del mismo meteoro debido a sus características únicas.

¿Qué se encontró en el Allende que lo hace tan especial, hace cuánto de esto?

A la una de la mañana del 8 de febrero de 1969, un gran meteorito de casi dos toneladas se fragmentó y dispersó cerca de Allende, un pequeño pueblo vecino a la ciudad de Parral, en la que fue asesinado el famoso Francisco Villa. En ese entonces se acababan de acondicionar excelentes laboratorios para estudiar las primeras piedras lunares, de modo que las muestras que pudieron obtenerse del meteorito fueron analizadas como nunca antes. De los muchos resultados obtenidos mediante el estudio de este tesoro cósmico, se detalla que su material es una condrita, cuyos pequeños condrulos esféricos determinan de golpe la huella de nuestro antiguo origen.

Los experimentos han demostrado que las peculiares abundancias isotópicas del meteorito de Allende provienen de una supernova, gracias a lo cual hoy podemos especular con bases sólidas de dónde provino el Sistema Solar… En conclusión, el Sol y la Tierra, la más alta montaña y el más insignificante grano de arena, el más primitivo virus y el ser más inteligente, usted y yo, somos en esencia polvo de una estrella que dejó de serlo cuando nuestra galaxia aún era joven.

En tal sentido es evidente que el meteoro de Chicxulub es muy revelador…

Los meteoritos son mensajeros del pasado en el sentido más amplio del término, por tanto de contar con un fragmento del Chicxulub, al descifrar su composición y edad podríamos reconocer su origen y con ello detalles muy específicos de la vida del sistema solar o de galaxias distantes, incluso reconocer la primer materia que existió en el universo.

Sin quitarle importancia al fenómeno de la desaparición de los dinosaurios, hay un punto básico que quiero hacer notar, se conoce a al era mesozoica como el reinado de los dinosaurios, etapa que duro aproximadamente 250 millones de años, en tal contexto la existencia de los mamíferos estaba condenada y es gracias a un evento como el registrado en Chicxulub que los papeles se invierten, el ciclo de vida de los dinosaurios termina y da lugar a la posibilidad de crecimiento de especies entre las cuales estamos nosotros, los seres humanos. En buena medida, nosotros le debemos al impacto del meteorito de Chicxulub el estar aquí, ahora en la tierra.

¿Cómo aseguran que no fue un cometa, cuales serían las características que lo diferencian a uno del otro, se le puede augurar una existencia cíclica o se le define como parte evidente de un estallido al meteoro Chicxulub?

Los cometas tienen un núcleo líquido y están cubiertos de hielo y polvo estelar, su cauda es el hielo que se va evaporando en la trayectoria, por su parte los meteoritos son distintos unos de otros, los hay eminentemente metálicos, los condríticos, como el Allende, rocosos, carbonáceos, en fin una diversidad especial. Una característica fundamental es la densidad de su masa, estos son más pesados que los cometas.

De haber sido un cometa su diámetro habría sido superior, el Dr. Arcadio Poveda Ricalde, uno de los astrónomos más connotados de nuestro país, ha calculado sobre la base de probabilidades y estudiando las trayectorias cíclicas de diferentes cuerpos cósmicos y, argumenta que se trata de un cometa, sin duda es una controversia abierta entre científicos, el vasto universo es muy dinámico, diariamente somos visitados por fragmentos estelares, ello ayuda mucho a reconocer a los astrónomos estas diferencias, sin embargo los geofísicos tenemos una opinión diferente, lo importante será cuando llegue el momento de encontrarnos con un trozo del meteoro, ello redundará en el reconocimiento con las pruebas in situ de lo que en verdad aconteció hace 65 millones de años.

En los impactos en otros cuerpos celestes de nuestro sistema solar se pueden reconocer los origenes de dichos cuerpos por la forma que proyectan, puede hablarnos de ésto.

Afortunadamente debido a la poca densidad gravitatoria de Júpiter es donde pudimos apreciar un impacto meteórico de gran belleza, cuando se estrelló el Shoemaker-Levy 9 (es interesante el vinculo http://www.iac.es/jupiter/cometasp.html, donde se puede tener más conocimiento de los impactos, durante julio de 1994).

Por su parte el oceanógrafo Luis Capurrro Filograsso, profesor e investigador del Cinvestav, unidad Mérida, reconoció que el sonar de barrido lateral que se emplea para las labores de investigación es parte de la tecnología de punta de esta embarcación, la cual ha dado cuenta de cada detalle solicitado por el gobierno mexicano para poder realizar bajo las normatividad requerida su labor. Al momento en la embarcación se encuentran dos de sus alumnos de postgrado que laboran en Cinvestav, Manuel Reyes y Gabriela Portilla.

De acuerdo a palabras extraídas del reporte de la bióloga marina MC. Diana Antochiw, observadora de la ONG Red de Varamientos de Yucatán, AC., quien al momento de escribir este artículo también se encuentra en la embarcación, se señala que las labores cotidianas comienzan a las 6 de la mañana y concluyen a las 6 de la tarde. Y prosigue: se realiza una acuciosa visión de la cercanía de fauna marina ya que el disparo del arqueo secuenciado que detectan los hidrófonos, se detiene de haber algún habitante marino a menos de 3.5 kilómetros de distancia. Respecto al monitoreo de acústica pasivo (MAP), cuyo responsable es Claudio Fossati, experto en acústica de mamíferos marinos, da el aviso de suspensión de disparos del ecosonar en caso de detectar cercanía de fauna en los alrededores del Ewing.

En las fotografías aéreas se observa el trabajo de la embarcación.

Diana Antochiw Alonzo explica:

Se empieza con una pistola y se va duplicando el número de las mismas cada 5 minutos, hasta activar las 20 que conforman la batería, el volumen de aire del disparo no se duplica al aumentar el número de pistolas, éstas cuentan con diferentes capacidades, cuyo volumen de aire va de 80 pulgadas cúbicas a 145 y 223, el máximo es de 239.5, el aumento de volumen se programa de tal manera que la emisión sónica no exceda los 6dB cada cinco minutos, el rampeo da comienzo con 223 dB y termina en 233.5dB, cuya amplitud de onda es solamente en el área de la pistola, lo cual disminuye al aumentar la distancia

El trabajo del astrónomo Arcadio Poveda Ricalde:

El astrónomo Arcadio Poveda en el año de 1997, escribe un interesante documento en colaboración con las editoras Ana Luisa Carreño y Marisol Montellano Ballesteros; en dicho trabajo que forma parte del material monográfico Nº 4, de la Unión Geofísica Mexicana, aborda una postura diferente respecto al asteroide que se estrelló en Chicxulub hace 65 millones de años, por lo cual resulta de interés especial ir a sus apuntes, los cuales amablemente me facilitó vía fax para elaborar este trabajo:

Es descubrimiento del cráter de Chicxulub y la coincidencia de su edad radio métrica con la de la transición K/T ha reforzado considerablemente la hipótesis desarrollada por Álvarez* y sus colaboradores en 1980, en el sentido de que un objeto de tipo asteroidal chocó con la tierra causando una catástrofe ambiental con la consecuente extinción de un gran porcentaje de especies.

En el esquema de estos autores la perturbación ambiental fue prácticamente instantánea; el polvo arrojado a la atmósfera superior se habría depositado de regreso a la superficie de la tierra en unos pocos años y, la macro-perturbación ambiental habría desaparecido en el mismo tiempo.

Sí bien es posible calcular con alguna credibilidad los efectos físico-ambientales, como por ejemplo, la cantidad de polvo en la atmósfera, su disipación, tsunamis, sismos, incendios provocados por el pulso de la radiación al paso del bólido por la atmósfera y reacciones químicas diversas. Resulta imposible, o lo será por mucho tiempo el calcular cuales especies desaparecen con una perturbación ambiental dada, en estas circunstancias es natural que exista la polémica sobre qué tanto la colisión de Chicxulub ha sido responsable de las extinciones del K/T.

El conflicto anterior me ha llevado a estudiar el escenario astronómico en el que se puedan dar colisiones de la magnitud requerida por el depósito de Idilio y por el diámetro del cráter de Chicxulub, estos elementos sugieren que el elemento que chocó con la tierra tuvo por lo menos un diámetro de 10 km. Y una velocidad de 20 km/s. Estos números hay que recordar, son muy inciertos todavía. Objetos del diámetro y velocidad anterior que pudieran chocar con la tierra, sólo conocemos dos tipos, asteroides y cometas.

Más adelante el astrónomo Poveda refiere a Eugene Shoemaker, quien ha estimado que existen alrededor de mil asteroides cruzadores de la órbita terrestre, con diámetros mayores a un kilómetro, resulta entonces lógico creer que deben existir cerca de 10 asteroides de este tipo que cruzan el área con diámetros mayores a 10 km. Tomando en cuenta que el periodo medio de estos objetos es de alrededor de 5 años, resulta que en promedio dos asteroides (10> 10 km) cruzan la órbita e la tierra por año.

Estos asteroides que por brevedad llamaremos 10 K construyen la población de la cual podría haber formado parte el hipotético asteroide propuesto por Álvarez y sus colaboradores en el año de 1980.

La frecuencia anterior de cruces asteroidales 10 K, resulta comparable e incluso menor a la frecuencia de cometas con cruces cuyas distancias perihélicas son menores a una Unidad Astronómica.

(La UA es la distancia que existe entre la Tierra y el Sol, la cual equivale a 150, 000, 000, km = 8 minutos luz)

La semejanza de las frecuencias de cruces de cometas y asteroides nos plantea la necesidad de considerar con más atención la posibilidad de colisiones cometarias con la Tierra, además de colisiones asteroidales.

J. Hills en 1981 demostró que ocasionalmente cuando alguna estrella de campo se acerca al Sol a distancias menores que 20, 000 UA, perturba los elementos orbitales de un gran número de cometas de la nube de Hills. (El investigador J. Hills, tal como nos señala Poveda, explica que el Sol está rodeado de una gran nube de cometas, la denominada nube de Oort, de la cual continuamente nos llegan, al interior del sistema planetario, nuevos cometas de largo periodo, como resultado de las perturbaciones gravitacionales producidas por las estrellas de campo; en promedio 2 a 3 cometas nuevos llegan cada año a la vecindad de la Tierra por este mecanismo).

J. Hills demostró que la nube de Oort es solamente la parte externa de un reservorio mucho más numeroso de cometas, que se extiende entre 500 a 20 mil UA (unidades astronómicas) y, con una población de 10 a la 13ª potencia de cometas.

En condiciones normales, apunta el investigador en su texto, los cometas en esta nube interior, que por brevedad llamaremos la nube de Hills, describen sus órbitas alrededor del Sol sin ser perturbadas por los encuentros con las estrellas de campo en virtud de tener semiejes menores, por lo cual sus energías de amarre al Sol son mayores en valor absoluto que las de los cometas de las nubes de Oort.

Hills demostró en 1981 que ocasionalmente, cuando alguna estrella de campo se acerca al Sol a distancias menores de 20 mil UA perturba los elementos orbitales de un gran número de cometas de la nube de Hills. La suerte de los cometas así perturbados es alguna de las siguientes:

A) El cometa adquiere un incremento de energía suficiente para pasar a una órbita hiperbólica y perderse del Sistema solar.
B) El incremento en energía es apenas el necesario para aumentar su semieje a valores típicos de los cometas de la nube de Oort, este proceso permite repoblar dicha nube compensando a los cometas perdidos por las perturbaciones estelares; de no ser por este proceso ya no habría cometas de la nube mencionada.
C) El cometa cambia la excentricidad de su órbita con locuaz sus distancia perihélica (recordemos que este concepto se da para definir cuando un planeta está más cerca del Sol) puede ser menor que una UA. Estos cometas al chocar con la órbita de la Tierra, pueden chocar con nuestro planeta.

Asteroides contra cometas

Resulta interesante comparar el número de encuentros asteroidales con los encuentros cometarios durante el tiempo que transcurre entre los chubascos cometarios (10 a la 8ª potencia de años).

Para abreviar un poco el detalle del texto resumo lo que dice más adelante:

Se puede demostrar que durante el periodo que dure el chubasco, la posibilidad de que la Tierra experimente más de una colisión cometaria es muy alta; esto nos permite considerar que durante un periodo astronómicamente breve (1Ma), las condiciones ambientales en nuestro planeta se hayan visto alteradas drásticamente, varias veces produciendo una secuencia de extinciones que se pudieran haber extendido durante un periodo del orden de un millón de años.

(Resulta interesante recordar los apuntes que refieren en la pagina de geofísica de la UNAM, donde hacen un recuento de los periodos de extinción que hacen notar que la extinción más reciente que hemos experimentado es precisamente la de hace 65 millones de años).

Continuando con el texto de Poveda apreciamos lo siguiente:

En el análisis teórico de Hills sobre los chubascos cometarios, el investigador no consideró una característica notable de las estrellas y que consiste en que la gran mayoría son dobles o múltiples.

(En este momento recuerdo una interesante conferencia que el astrónomo Poveda dictara en el Centro de Investigaciones Científicas de Yucatán, sobre el divorcio y los casamientos de las estrellas, donde refiere precisamente a esta característica de las estrellas en el universo).

Por lo tanto, señala en su trabajo, debemos considerar la posibilidad de chubascos múltiples, uno por cada componente del sistema, doble o múltiple.

En resumidas cuentas sin llegar a conclusiones tajantes el astrónomo admite que sus estudios vislumbraban en aquella época que la posibilidad de colisiones cometarias con la Tierra, complica la interpretación del fenómeno K/T-Chicxulub, en efecto de la abundancia global de Iridio en la capa del K/T y de la abundancia de este elemento en los meteoritos, se puede estimar como lo hiciera por primera vez Álvarez y sus colaboradores en los 80’s la masa del asteroide impactante:

Tomando la velocidad típica de impacto de unos 20 mil km/s, para los meteoritos que llegan a la Tierra, se estima la energía liberada en la colisión, en el caso de que el (los) objeto (s) impactado (s), hubiera (n) sido un cometa (s), tendríamos la incertidumbre respecto a la masa adicional en forma de hielo, (agua, metano, Co2), cuya proporción respecto a la materia sólida, no volátil, del cometa es desconocida pero que en todos los casos aumentaría la energía liberada durante el impacto.

La posibilidad de impactos cometarios permitiría entender por otra parte, la ausencia o sub-abundancia de Iridio en otros periodos de extinción masiva puesto que la componente pesada, no volátil del (los) núcleo (s) cometario (s) impactante podría ser mucho menor que la del cometa de Chicxulub.

Por otra parte el astrónomo analiza lo siguiente:

La gravimetría el cráter de Chicxulub (Sharpton 1993), sugiere la posibilidad de que más de un núcleo cometario chocó con la Tierra en esa ocasión.

Conclusiones

1.- El fenómeno de chubascos cometarios hace mucho más probable la colisión de un cometa con la Tiera que la de un asteroide.
2.- Las extinciones del K/T, probablemente se debieron a la colisión de uno o varios cometas y no a la de un asteroide.
3.- La posibilidad de chubascos múltiples y de varias colisiones asociadas a un chubasco permitiría extender mejor el proceso gradual de extinciones en el K/T en comparación con el escenario de Álvarez y sus colaboradores en 1080, donde en virtud de tratarse de una sola colisión, las extinciones debieron ocurrir en forma “casi instantánea”.
4.- Existe la posibilidad de encontrar algunos otros cráteres de impacto asociados al K/T.
5.- Existe la posibilidad de que el cometa que produjo el cráter de Chicxulub, se halla fragmentado al llegar a la Tierra y que haya producido más de un cráter a semejanza de la secuencia de impactos del SML9 en Júpiter y e las cadenas de cráteres observados en algunas lunas del Sistema Planetario, incluida la nuestra.

En ese trabajo Arcadio Poveda Ricalde agradeció al programa universitario de investigación y desarrollo espacial, UNAM que le apoyo para la realización de su acopio investigativo del cual intente extraer lo básico para comprender este asunto tan interesante y que ha preservado la controversia sobre una realidad que desconocemos y que pudiera despejarse con el paso del tiempo y subsecuentes investigaciones.


El Cometa Machholz el 1º de Enero de 2005. Su cola de iones apunta hacia arriba, la cola de polvo hacia abajo.
Crédito Foto: Paolo Candy del Planetario y Observatorio Astronómico Cimini de Italia.

Interesante hubiera sido poder tener la foto del cometa cíclico que habría dejado caer un gran trozo de si, durante su trayecto, precipitándose hacia el Golfo de México hace 65 millones de años; sin embargo no hay pruebas contundentes que aseveren esto, recordando las palabras del astrónomo Poveda Ricalde las formaciones similares a Copernicus en la superficie lunar son estructuralmente producto de impactos cometarios…

Sin embargo quedará a la expectativa la posibilidad de adentrarnos en esta discusión que ante todo requiere de conocer cada uno de los datos arrojados por la investigación del Maurice Ewing, los cuales sin lugar a dudas formarán parte del acervo oceanográfico del futuro.

Al momento un impacto leve en las maniobras del buque de exploración han de retrasar los trabajos de investigación al encallar en una formación coralina que forma parte del arrecife caribeño.

Los biólogos especialistas en ecología marina M.C.Armín N. Tuz Sulub y Enrique Puerto Novelo, reconocen el daño como mínimo, pero para las autoridades de la procuraduría federal de protección ambiental son circunstancias que deberán discutirse en las próximas semanas.


La vista aérea de la zona cercana al puerto de Sisal, ubicada
a milla 1/2 náutica de la costa, el arrecife superficial deja
entrever la estructura cársica sobre la cual estaba apoyado
y que representa aproximadamente 30 metros cuadrados.

Otra imágen del arrecife coralino, en ella se aprecia el daño
proporcional que se hizo al arrecife, sin duda es leve.


Ellos observaron las huellas de arrastre que podemos ver en la fotografía y que son de aproximadamente 30 metros cuadrados, el conjunto que sufrió daño esta conformado por coral de fuego o hidrocoral, del género millepora, de composición pétrea, el resto es básicamente algas cafés, esponjas y corales suaves o zooántidos, que en ocasiones se confunden con corales pétreos, desde su punto de vista de ambos biólogos la ectiofauna no fue afectada, ya que se veían juveniles de diversas especies de peces, entre ellas el mero que es muy apreciado entre los pescadores de la zona.

Anhelamos que este capítulo en la investigación de uno de los cráteres más atrayentes y que podría destacar importantes hallazgos del origen de nuestro propio sistema solar, no se cierre de forma abrupta y Maurice Ewing haya logrado compilar interesante información para las futuras generaciones de investigadores cuya vida entera se apasiona por temas científicos del tal envergadura.



Referencias:

La cosecha de las nuevas generaciones: http://omega.ilce.edu.mx:3000/sites/ciencia/volumen2/ciencia3/089/htm/sec_9.htm

Página del investigador Mario Rebolledo Vieyra: http://www.igeofcu.unam.mx/geomag/paleomag/mariori.html

Página del Grupo de Investigación del Cráter de Chicxulub del Instituto de Geofísica de la U.N.A.M.:
http://www.igeofcu.unam.mx/chicxulub/divul.html


Álvarez L. W. Álvarez, W. Asaro, F. and Michel H.V. 1980, Extraterrestial cause for the Crateceous-Tertiary extintion. Experimental results and theoretucal interpretation Science 208 p. 1095-1108.

Hills J.G. 1981, Comets showers and the steady stateinfall the comets from the Oort clound: Jornal os Astronomy, v 86 p. 1730-1740.

Poveda A, Herrera M.A. Allen C. cordero, G. and Lavalley C, 1994 A catalogue of nearby wide binary and multiple Stars: Revista Mexicana de Astronomía y Astrofísica v 28 p, 43-89.

Sharpton V.L. Burke K. Camargo.Zonoguera A, Hill, S.A. Lee, D.S. Martín, L.E, Suárez Reynoso, G. Quezada Muñeton, J.M Spudis P.D. and Urrutia Fucugauchi, J, 1993. Chicxulub multiting impact basin; size and other charactheristics derived from gravity análisis Science v 261 p. 1564-1567.





Ariadne GALLARDO FIGUEROA
agalfi@yahoo.com
26 febrero 2005
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